El Código de Contravenciones Policiales de la Provincia es una norma que tiene varios años. Pero no por vieja deja de ser efectiva. Esta ley le ha permitido a la fuerza actuar frente a faltas diversas y -en muchos casos- detener a personas requeridas en causas judiciales, acusadas de graves delitos. Los tucumanos hoy vivimos una situación de terrible inseguridad, a la que se suma la falta total de respeto por la autoridad, generada por una política permisiva y protectora de los que delinquen. En el oficialismo se pretende quitarle a la Policía el poco poder que hoy ostenta para la prevención del delito, y burocratizar aún más la Justicia. Como siempre, se están haciendo las cosas al revés: el Estado provincial debe tener como prioridad proteger a la gente de bien y respetuosa de las normas de convivencia, no primero a los delincuentes.